Saltar al contenido

Ensayo de choque térmico (IEC 60068-2-14): dos zonas o ciclado

Qué es el ensayo de choque térmico según IEC 60068-2-14, diferencia entre choque de dos zonas y ciclado en una zona, por qué fatiga las uniones de materiales y en qué sectores se aplica.

El ensayo de choque térmico somete un producto a cambios bruscos de temperatura entre frío y calor para provocar, en pocas horas, la fatiga que de otro modo tardaría meses en aparecer. Es un ensayo de fiabilidad clave en electrónica, automoción y componentes sometidos a ciclos térmicos, regulado por la norma IEC 60068-2-14.

Qué define IEC 60068-2-14

La norma describe el ensayo de cambio de temperatura en dos variantes principales: el método Na (choque brusco, con transición rápida típicamente entre dos zonas) y el método Nb (cambio gradual de temperatura a una velocidad controlada). Define las temperaturas, los tiempos de permanencia y el número de ciclos, parámetros que tu especificación concreta dentro del marco de la norma.

Choque de dos zonas frente a ciclado en una zona

La diferencia práctica es importante. Una cámara de choque térmico de dos zonas mantiene una cámara caliente y otra fría, y un ascensor o cesta traslada las muestras entre ambas en segundos: la transición es casi instantánea. El ciclado en una sola cámara cambia la temperatura del recinto con rampas más lentas. El choque de dos zonas es más severo y más caro; algunos ensayos lo exigen, otros admiten ciclado. Confundirlos lleva a comprar de más o de menos.

Compara propuestas

¿Necesitas equipo para tu ensayo de choque térmico?

Cuéntanos el rango, el tiempo de transición y tu carga, y te ponemos en contacto con proveedores verificados.

Solicitar propuestas →

Por qué el choque fatiga las uniones

Cuando dos materiales con distinto coeficiente de dilatación se calientan y enfrían bruscamente, se dilatan y contraen a distinto ritmo, y la tensión se concentra en sus uniones: las soldaduras de una placa, los encapsulados de un componente, las uniones plástico-metal. Una transición lenta da tiempo a que el conjunto se acomode; el choque no, y por eso revela el punto débil. Es la diferencia entre detectar el defecto en el laboratorio o que aparezca en campo.

El parámetro que de verdad importa

En el choque de dos zonas, el dato clave no es la rampa en °C/min, sino el tiempo de transición entre zonas y la capacidad de recuperación tras transferir la carga: cuánto tarda la cámara en volver a la consigna con las muestras dentro. Y eso depende de la masa que se ensaya. Por eso el equipo se dimensiona con la carga real, no con la cámara vacía de catálogo.

En qué sectores se aplica

El choque térmico es habitual en la fiabilidad de electrónica (donde se combina con métodos JEDEC), en componentes de automoción (junto a ISO 16750) y en cualquier producto que sufra ciclos de frío y calor en servicio. En todos los casos, la cámara provoca la fatiga; el criterio de aceptación lo define tu protocolo de ensayo.

Choque de aire frente a choque de líquido

Hay dos formas de provocar el choque. El choque por aire traslada la muestra entre dos cámaras de aire (caliente y fría) y es el método más común y versátil. El choque por líquido sumerge la muestra en baños a distinta temperatura: la transferencia de calor es mucho más brusca y severa, pero limita el tipo de muestra (debe tolerar la inmersión) y es menos habitual. Tu norma y tu producto definen cuál aplica.

Cuántos ciclos y a qué temperaturas

Un ensayo de choque no es un solo cambio, sino decenas o cientos de ciclos entre dos extremos (por ejemplo −40 °C y +125 °C en electrónica), con un tiempo de permanencia en cada zona suficiente para que la muestra alcance la temperatura. Temperaturas, número de ciclos y tiempos los fija tu especificación dentro del marco de IEC 60068-2-14; cuantos más ciclos y más extremos, más severo el ensayo.

Choque térmico frente a ciclado térmico lento

Se confunden, pero no son lo mismo. El ciclado térmico lento cambia la temperatura del recinto con una rampa controlada (grados por minuto), sometiendo a la muestra a un estrés gradual. El choque busca lo contrario: la transición más brusca posible para maximizar la fatiga. Un mismo producto puede requerir ambos en fases distintas de su validación; no se sustituyen.

Cómo lo referencian MIL-STD-810 y JEDEC

El choque térmico no vive solo en IEC 60068. La JEDEC JESD22-A104 lo define para la fiabilidad de semiconductores y componentes electrónicos, y MIL-STD-810 lo incluye entre sus métodos para equipos de defensa. Cada marco fija sus propios perfiles y severidades. Si tu cliente trabaja bajo una de esas normas, el equipo debe reproducir ese perfil concreto, no uno genérico.

Qué se evalúa tras el choque

El choque por sí mismo no dice nada: el valor está en qué se mide después. Según el producto, se hace una inspección visual (grietas, delaminaciones), una verificación funcional o eléctrica (que el componente siga dentro de especificación) y, a veces, ensayos destructivos. Los criterios de aceptación los define tu protocolo; la cámara solo provoca la solicitación.

Qué cámara de choque térmico necesitas

La decisión clave es dos zonas frente a ciclado, y luego el volumen, el rango y el tiempo de transición que exige tu norma. Una cámara de choque térmico de dos zonas es más severa y más cara; algunos ensayos admiten ciclado en una sola cámara, más económico. El proveedor te orienta según tu especificación y tu carga real.

Compara propuestas

¿Tu cliente te exige choque térmico?

Cuéntanos el rango, el número de ciclos y tu carga, y te conectamos con proveedores verificados.

Solicitar propuestas →
Pedir presupuesto